Fueron 88 medallas las que se ganó Chile en estos Juegos Suramericanos de la Juventud, 21 de oro, 29 de plata y 38 de bronce. Se trata de un sobresaliente rendimiento del equipo nacional en comparación a su participación en Lima 2013, donde obtuvo 39 medallas y terminó en el séptimo lugar.

Esta vez, el Team Chile fue la cuarta mejor selección, por debajo de Brasil, Colombia y Argentina. Un resultado que a las autoridades del deporte en el país les permite creer que se va por un buen camino en el desarrollo de las futuras promesas.

En ese sentido, el ministro del Deporte, Pablo Squella, se mostró feliz por las medallas y la participación de los locales.  “Felicitó a todos los deportistas, como anfitriones teníamos la obligación de mejorar la actuación anterior y los niños lo hicieron con creces. Se agradece también el apoyo de la gente y quedamos muy satisfechos con la organización, además recibimos felicitaciones de las otras delegaciones”, sostuvo.

Las 21 preseas doradas de Chile, donde se destacaron figuras como Laura Acuña en el atletismo y Nicolás Burgos del tenis de mesa, cumplieron de sobremanera con los pronósticos del jefe de la cartera: “Entre mis cálculos dije que podíamos sacar entre 15 y 20 medallas de oro y se cumplió. Además se obtuvo gran cantidad de medalla de plata por lo que se llegó a varias instancias finales”.

Por su parte, el presidente del Comité Olímpico de Chile y de la Organización Deportiva Panamericana, Neven Ilic, también hizo un balance positivo de Santiago 2017. “Estamos muy contentos, esto ha sido una gran presentación y el gran desafío es seguir adelante pensando en la proyección de nosotros que es el Juegos Panamericanos del 2023”.

Ilic agregó que para encontrar nuevos deportistas de alto rendimiento para el país “se hizo un trabajo fuerte el año pasado de salir a buscar a esta generación y traerla y hacerla entrenar. Este año se entrenó con mucha más fuerza y estos resultados son una gran demostración de que esto se puede hacer si uno se planifica a largo plazo con estos niños, que hay que tomarlo a los 14 años y  proyectarlos. Si los jóvenes siguen adelante, Chile va a tener un futuro esplendor.

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